miércoles, 18 de marzo de 2009

Ruta de Hornachuelos

Esta vez una ruta en busca de un poco de historia. El campo es inmenso, infinito yo creo. Ya hemos encontrado en él árboles singulares, aves en peligro, animales que huyen, arroyos, fuentes, minas, caminos...pero también hay Historia. Lugares perdidos y olvidados, que alguien reencontró en medio de esos infinitos campos.


Un día de noviembre, soleado y frío.

Una ruta de 13 kms. aproximados si volvemos por donde vinimos, si no, pues más de 13 kms aproximadamente. Como siempre se puede variar un poco la ruta y volver por otro camino, o llegar un poco más allá.

Los caminos en buen estado y fáciles de recorrer. A quienes les gusten los retos, la subida al cerro final en bicicleta es muy dura, con mucha pendiente. Yo la subí andando (no me gustan los retos).

La ruta comienza en la carretera B-6131, de Ribera del Fresno a Hinojosa del Valle, en un camino que sale a la izquierda en dirección a Hinojosa, a unos 2 kms de Ribera. Se distingue perfectamente porque hay un cartel de la Junta que señala "Oppidum romano".

El camino transcurre entre campos con poca arboleda, algunos pequeños cerros donde se van alternando zonas de cultivo de olivos y barbechos, y pastos con algunos rebaños de ovejas.

Pasaremos junto al arroyo Botoz y nos cruzaremos con dos cortijos. Casi desde el principio iremos viendo un cerro que sobresale sobre los demás, con un índice geodésico en lo alto: ese es nuestro destino. Aproximadamente a los 6,5 kms. llegaremos a él: el Oppidum de Hornachuelos. Un Oppidum es una ciudad fortificada romana, situada en una elevación del terreno para dominar una amplia zona. Este Oppidum se localiza entre los siglos II a.C. y I d.C., aunque se cree que su origen es un castro de finales de la Edad de Hierro.

Hay una cancela para pasar, pero antes de entrar, justo frente a la cancela veremos un cartel que nos señala que por allí pasa la "Cañada Real Leonesa".

Al comienzo de la subida, a la derecha encontraremos una necrópolis con diversos tipos de enterramientos, todo perfectamente explicado a través de unos carteles informativos. En la subida encontraremos más carteles y unos aljibes, y en lo alto, a 471 m., la ciudad romana. Es impresionante la vista desde allí, enclavada en un lugar estratégico, domina una enorme cantidad de terreno. Desde allí podemos ver Hornachos y casi todos los pueblos de alrededor, y en las traseras del cerro, abajo, hay una especie de chozos y cercados de piedra muy interesantes, que no sé si formarán parte del yacimiento o si serán construcciones posteriores.
En la última fotografía podeis ver el casco urbano de la ciudad, con su entramado de calles, casas y murallas: una maravilla pasear entre ellas e imaginarlas llenas de vida hace mas de 2000 años.

Después la vuelta, que ya no tardará mucho en anochecer y nos esperan. Podemos volver por el mismo camino, pero mejor si seguimos por la "Cañada Real Leonesa Occidental" (la he señalado en rojo en el mapa), que antes mencioné, hacia Hornachos. Esta Cañada era una de las más importantes vías de la transhumancia de la Península Ibérica. Comunicaba el Norte con el Sur, recorre 700 kms de León a Badajoz, y fue usada por La Mesta desde los tiempos de la Reconquista.

Al llegar a un cruce de caminos tenemos dos opciones: hacia la derecha al Embalse de los Molinos o hacia la izquierda hacia Puebla del Prior. Si elegís el embalse no saldréis defraudados, es una zona perfecta para el avistamiento de aves acuáticas, grullas, ánades, fochas.... pero nosotros no tenemos más tiempo, iremos hacia Puebla del Prior, después Ribera del Fresno y acabamos la ruta donde la empezamos.

martes, 24 de febrero de 2009

Ruta Perdida


Una ruta que ya no lo es. Unos caminos que ya no lo serán. Quedarán hundidos, perdidos allí abajo, solitarios. Nadie los caminará más.

Esta ruta es muy especial porque en poco tiempo va a quedar bajo el agua por la construcción de la Presa de Villalba, que ya ha comenzado. Nosotros hemos hecho tres recorridos distintos en esta zona y los tres nos encantaron: es una zona de dehesas preciosa, en unos de sus límites, la carretera, en el otro el Río Guadajira, y en medio encinas, pequeños cerros con magníficas vistas y color, sobre todo verde, mucho verde.

No recuerdo qué días hicimos las rutas, la repetimos hasta tres veces, cambiando un poco los recorridos, y hubo de todo, la tercera vez nos llovió bastante. Hasta el Río Guadajira hay 3,5 kms., después se puede alargar la ruta tanto como se desee.

La ruta comienza en la carretera BA-V-9011, de Villalba de los Barros a La Parra, en el km. 3 aproximadamente, dirección La Parra, en un camino que sale a la izquierda.

El camino es perfecto para disfrutar de él: un paisaje precioso, rodeado de encinas y múltiples arroyos con más o menos agua, que corren junto a él. A derecha e izquierda van quedando algunos caminos que podemos recorrer y perdernos entre ellos. Nosotros, en una de las rutas tomamos un camino que subía hasta el "Cortijo del Conde" y desde allí lo mejor es dejarse llevar por los senderos y caminos, y subir y bajar aquellos cerros, y cruzar los arroyos...
Pero volvamos al camino principal y lleguemos hasta el río Guadajira: podemos cruzarlo perfectamente porque tenían hecho un paso con maderas, piedras y troncos, y justo al otro lado (en el mapa señalado con una marca azul) las excavaciones arqueológicas de unos restos romanos. Al parecer se trataba de un especie de fábrica, puesto que había restos de hornos, no sabían si de curtido de pieles, alfarería...pero ocupaba una gran extensión, con múltiples edificios: un descubrimiento maravilloso. Pues justo aquí es donde van a construir la presa. En las dos fotografías de mi amigo Juan se pueden ver las excavaciones arquelógicas y el precioso entorno en que se encuentran. Alrededor se cree que también debe haber alguna villa romana y restos de más construcciones. Todo quedará bajo el agua.

Volviendo otra vez al otro lado del río podemos seguir el camino por la ribera del Guadajira, es un río interesante, con mucha vida, que suele llevar bastante agua. Al principio del recorrido encontramos la Fuente de los Caños, y un poco después vimos una nutria, que rápidamente se lanzaba al agua. Después correr por el camino, siempre junto al río, hasta que llegue la hora de volver, o nos cansemos, o llueva, y empapados tengamos que regresar.
Una ruta que ya no lo es.

jueves, 5 de febrero de 2009

Ruta Valle del Infierno

Esta ruta, quizás ya tenga otro nombre: a lo mejor alguien antes que nosotros ya la ha recorrido y la ha llamado de alguna otra forma. Quizás su nombre sea Ruta de la Vereda Realenga, o Ruta de Palomas, o Ruta Rota, o Ruta a la vera del río. No sé.

Yo la he llamado "Ruta del Valle del Infierno", es un nombre bonito y quien sabe a lo mejor nunca nadie la hizo y entonces hay que darle un nombre bonito para que perdure para siempre.

Día 24 de enero de 2.009. En lo más crudo del crudo invierno. Frío, viento, nubes amenazando lluvia...

22 Kms. aproximadamente, aunque hubo diferencia de opinión entre los que fuimos (Juan, Javi y yo), sobre la distancia recorrida; pero bueno más o menos...

La ruta transcurre en una zona muy parcelada, con muchas fincas, hay que pasar muchas puertas, así que si alguien la hace algún día, por favor, tened cuidado, cerrad las puertas a vuestro paso y sed respetuosos con las fincas que crucéis.

La ruta comienza en la carretera de Almendralejo a Palomas, EX-212. En dirección a Palomas, en el km. 11, sale a la derecha un camino. Es la Vereda Realenga, y es la primera parte de nuestro recorrido. Transcurre el camino entre dehesas y pequeños cerros, prácticamente vírgenes (la primera fotografía es de esta zona). Al poco cruzamos el Arroyo del Infierno, que hoy estaba seco, pero la zona hace un pequeño valle en el que dan ganas de quedarse y acabar la ruta allí mismo (las tentaciones del infierno). A la derecha hay una fuente, un lugar precioso, otra tentación más. (segunda foto).

Se puede seguir la vereda Realenga entre estos paisajes hasta dar con la carretera EX-334, o bien perderse entre aquellos caminos, como hicimos nosotros: tras pasar la finca "El Cuartel" tomamos dirección al Río Matachel. En esta zona el Matachel hace, lo que llaman, una "Retuerta" y el camino pasa junto a un cerro, "El Bujío", que nosotros no subimos, pero desde el que se debe tener una perfecta panorámica de la curva del río. Bajamos hasta el Matachel y como llevaba en este tramo muy poca agua lo cruzamos y siguiendo su ribera (a veces a pie, porque perdimos las veredas) llegamos al antiguo puente de la carretera EX-334, y de allí a la nueva carretera, pasando junto a la Fuente Josefina.

El resto del camino es por carretera. Una vez tomamos la EX-334, a unos 900 m. nos encontraremos con el inicio de la Ruta de Mina Afortunada, y a partir de allí la carretera coincide con la antigüa Cañada Real Leonesa ( aveces la Cañada se separa de la carretera y discurre paralela a ella) hasta Palomas.

Palomas: iglesia mudéjar, puente medieval, pequeña presa romana...otro día pasaremos más despacio a visitarla.

Aquí tomaremos otra vez la EX-212, esta vez dirección Almendralejo. Al poco de pasar Palomas, en las dehesas que quedamos a la derecha vimos un pequeño bando de grullas. Toda esa zona, ya muy próxima al pantano de Alange, es zona de hivernada de grullas y no es difícil verlas si te adentras un poco. Siguiendo la carretera nos encontramos a la derecha el palacio-cortijo de Las Poyatas. Un magnífico edificio de estilo inglés de finales del XIX, que durante la posguerra fue utilizado como sanatorio para tuberculosos (una curiosidad, el edificio tiene 365 ventanas).

Llegamos, ya casi al final, al puente sobre el Matachel con unas magníficas vistas del río (última fotografía, que no es de este año, este año lleva muy poca agua, al fondo se puede ver como hace la "retuerta" el río).

Y nada más, la ruta, al poco de cruzar el puente, como todo, llegó a su fin.

FIN.

lunes, 26 de enero de 2009

Ruta Mina Afortunada (Continuación)

Aproximadamente a 4 kms del inicio de la ruta llegamos a Mina Afortunada o Mina Pino, también llamada. No tengo información sobre el tipo de mineral que se extraía, debió de ser una mina importante, pero apenas he encontrado información sobre ella. Tiene un nombre bonito "afortunada". Os mando un enlace donde aparece una foto del año 1885 del interior de una de las naves

En la actualidad, como podeis ver por la primera fotografía, se encuentra colonizada por las cigüeñas, y en los restos de sus tejados pude contar hasta 20 nidos, aunque tan solo vi una pareja de cigüeñas revoloteando por allí.

Es una sensación muy especial caminar entre los restos en ruinas de estas grandes estructuras, donde tuvo que haber tanta vida, tanta actividad, y hoy en día tanta soledad. Me gusta.

En la parte de atrás de las ruinas de la fotografía me pareció encontrar lo que serían en su día los pozos de acceso a las galerías. No puedo estar seguro, pero tiene toda la pinta de que por allí fuera por donde bajaban los mineros a realizar sus trabajos. Como se puede ver en la segunda foto, esos pozos hoy se han convertido en nidos para las palomas (la naturaleza rápido recoge lo que nosotros abandonamos)

A doscientos metros de la mina discurre el Río Matachel, y frente a ella hay cortijos dedicados a la ganadería: ovejas, vacas retintas, mulas, gallinas..., con unas vistas preciosas de la Sierra del Mampar, que se encuentra ya muy próxima.


En la vuelta hice un descubrimiento muy curioso: las libres pueden llegar a alcanzar los 45 kms/hora..., cuando bajaba una cuesta me saltó una delante y durante ese trecho no era capaz de separarse de mí, ni yo alcanzarla, y el cuantakilometros marcaba esa velocidad.
Al volver enlacé con la Cañada Real Leonesa en el tramo del que me había desviado en la ida, y bajé por ella hasta el Río Matachel, hasta una especie de vado natural formado con piedras grandes del Río y que provocaba que hiciera un poco de represa en esa zona el Matachel.

Después la vuelta y el final, sin más novedades, contento porque aún quedan muchas cosas por descubrir en estos caminos.

miércoles, 21 de enero de 2009

Ruta Mina Afortunada





Empecemos.


No sé si es un buen comienzo empezar con esa rotunda y antipática palabra "empecemos", pero bueno, es una forma como otra cualquiera de empezar. Es más voy a empezar por el final: voy a intentar describir dentro de mis limitadas limitaciones la última ruta que he hecho: La ruta de Mina Afortunada.


Intentaré siempre empezar (otra vez) describiendo de manera general la ruta, pues así lo marcan los cánones:


Día nublado de enero muy frío, por la tarde, entre las 4:30 y 6:30


Distancia: 12 kms.


Caminos de tierra en buen estado y paisaje variado, de todo un poco.


Dificultad: Muy fácil (yo sólo hago rutas de dificultad "muy fácil"), con algunas subiditas que me costaron un gran esfuerzo, pero que me imagino que a vosotros no.


No sé si estas descripciones son las que marcan los cánones, pero a mi me parecen buenas para hacernos una idea y sobre todo para no olivadarme nunca del día que hice esta ruta (en el fondo este blog es para mi, no creo que ni mi mujer se pare a leerlo). Otra cosa, tened en cuenta que los datos técnicos son aproximados, ni llevo gps, ni pda, ni ipod...mis medios son limitados: un cuantakilometros y un reloj de pulsera marca Lotus (Ambas cosas me las han caido los Reyes Magos este año)


El comienzo (otra vez) de la ruta se encuentra en la carretera EX-334, entre Villafranca de los Barros y Palomas, al poco de cruzar el puente sobre el Río Matachel, dirección Palomas, sale un camino a la derecha que se distingue perfectamente porque hay un cartel donde se señala que se trata de la Cañada Real Leonesa. La primera fotografía es en el comienzo de la ruta, en unas ruinas que hay allí, y en las que son muy destacables dos pozos de enorme profundidad que me llamaron mucho la atención. Otra cosa para la que me gustaría que sirviera este blog es para que si alguien conoce datos sobre ellas, pues que me escriba o haga algún comentario...por ejemplo sería estupendo saber qué eran esas ruinas y esos pozos...¿un cortijo abandonado, alguna mina, una casa encantada? La curiosidad me puede.


La ruta la empezamos (otra vez) siguiendo la Cañada Real Leonesa (tengo que abrir un artículo sobre las Cañadas que ya hemos "explorado" en algunos de sus tramos) aproximadamente durante 1,600 kms, momento en que la abandonamos para seguir por una pista principal. La Cañada se quedará a la derecha. En este primer tramo el paisaje es como el de la fotografía, encinas, pequeños cerros y roquedos, y me pareció ver dos meloncillos cruzando el camino a unos 100m., pero vete a saber si eran meloncillos o qué...liebres no eran, pero podían haber sido cualquier otro animal.


El siguiente tramo hasta la Mina discurre por un camino fácil y ancho, el paisaje es de matorral bajo salpicado de encinas, rodeado de ovejas que pastan a ambos lados del camino, y donde me saltaron muchas liebres (espero que no sea zona de caza: CAZADORES NO ¡¡¡)....


y en esas llegué a Mina Afortunada....


continuará.....


(Moraleja: los caminos tienen muchos comienzos)